De la colmena al territorio
Puntos Amarillos es un bioemprendimiento familiar campesino que nace en las montañas de Chingaza y trabaja alrededor de las abejas y los productos de la colmena.
De manera artesanal producen miel, polen, propóleo, jalea real y otros derivados, en una relación cercana con su territorio y sus ciclos naturales, mediante prácticas tradicionales y artesanales.
Redes que fortalecen el territorio
Su modelo de negocio es distinto: instalan puntos de comercialización en diferentes lugares del territorio, los “puntos amarillos”, con la visión de crear una red de distribución de productos derivados del trabajo con abejas, y aportar a la polinización local.
